REDUCE LAS CAÍDAS,
PREVIENE LOS ACCIDENTES.
La prevención de caídas en residencias de mayores, que también implica la gestión temprana de situaciones como las deambulación errante y las salidas no autorizadas, es uno de los mayores desafíos para profesionales asistenciales y directivos, no solo por su elevada frecuencia, sino también por el importante impacto que tienen sobre los residentes, sus familias y los propios centros.
EL CONTEXTO
Uno de cada tres residentes sufre al menos una caída al año. Se trata de un acontecimiento especialmente grave que, además de sus posibles consecuencias físicas, puede generar otros efectos negativos.
Hablamos de la pérdida de confianza y del miedo a volver a caer, factores que pueden provocar:
- aceleración del deterioro funcional;
- estados de ansiedad;
- aislamiento social.

IMPACTO EN LOS CENTROS
Prevenir y reducir las caídas es también una prioridad para optimizar los recursos de cada centro, ya que permite:
- reducir la carga de trabajo adicional derivada de la gestión posterior al accidente;
- limitar las pérdidas ocasionadas por la hospitalización del residente y la consiguiente suspensión o reducción de la cuota residencial.
ANCELIA EN ACCIÓN
Gracias a su sistema de monitorización remota, ANCELIA detecta y comunica de forma inmediata situaciones de riesgo que pueden producirse en la habitación, en el baño o durante determinados turnos.
El sensor óptico inteligente, instalado sobre la cama del residente, se comunica en tiempo real con el personal mediante una aplicación para smartphone o tableta, facilitando la detección de situaciones como:
- deambulación errante (wandering);
- salida de la cama;
- intento de superar las barandillas de la cama;
- intento de levantarse de la cama sin asistencia;
- intento de levantarse con riesgo de quedar atrapado entre las barandillas.
MEJORA LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN NOCTURNA Y GARANTIZA EL MEJOR DESCANSO PARA TUS RESIDENTES.
Ahora es posible garantizar la calidad del sueño y la seguridad de los residentes sin renunciar a unas buenas condiciones de trabajo para auxiliares de enfermería y personal de enfermería.
EL CONTEXTO
El mito de las noches tranquilas en las residencias sigue muy presente en el sector, aunque se basa en estudios ya superados, según los cuales la inactividad durante el turno nocturno alcanzaba el 40 %.
Estudios más recientes demuestran que el aumento de la fragilidad de los residentes ha hecho que las noches se parezcan cada vez más al día, poniendo a prueba a enfermeros y auxiliares y reduciendo el tiempo y los recursos disponibles para la atención.
Al mismo tiempo, la noche es un momento especialmente delicado para los residentes que padecen trastornos del sueño, para quienes la gestión de su descanso nocturno y determinados factores ambientales pueden influir negativamente en su bienestar.

IMPACTO EN LOS CENTROS
Las actividades de vigilancia rutinaria pueden llegar a ocupar hasta el 75 % del turno nocturno de un profesional. Optimizar esta actividad es estratégico porque permite reducir la carga de trabajo, mejorar las condiciones laborales y dedicar más tiempo a una atención de calidad.
En cuanto a los residentes, estudios recientes demuestran que basar las decisiones en evaluaciones objetivas relacionadas con la movilidad y el riesgo de lesiones por presión, programar controles en horarios definidos e intervenir únicamente cuando el residente está despierto mejora significativamente la duración del sueño y su calidad de vida.
ANCELIA EN ACCIÓN
Gracias a la posibilidad de monitorizar simultáneamente a varios residentes de forma remota y automática, ANCELIA permite:
- reducir las entradas innecesarias en las habitaciones, disminuyendo las interrupciones del descanso de los residentes con mayor autonomía;
- analizar posteriormente la evolución de la noche en cuanto a postura y permanencia en la cama;
- identificar el momento más adecuado para realizar un cambio de absorbente o un cambio postural;
- establecer la frecuencia de las rondas nocturnas basándose en datos objetivos y equilibrando la carga de trabajo del equipo;
- reducir las rondas de inspección innecesarias, planificándolas a partir de datos e informes objetivos;
- determinar cuándo y sobre qué residentes es necesario intensificar la vigilancia nocturna, gracias a informes que integran el historial clínico y permiten detectar la aparición o el agravamiento de patologías;
- garantizar una intervención rápida del personal sanitario mediante la detección en tiempo real de situaciones de emergencia;
- prevenir acontecimientos adversos que podrían tener consecuencias graves tanto para la salud del residente como para el bienestar psicológico del personal.
REDUCE EL USO
DE SUJECIONES.
Ya sean físicas o farmacológicas, las medidas de sujeción pueden tener efectos negativos sobre la salud del residente. Por ello, es fundamental limitar su utilización y priorizar alternativas más seguras.
EL CONTEXTO
A pesar de la creciente sensibilización sobre la reducción de las medidas de sujeción en las residencias, numerosos estudios siguen mostrando un uso muy extendido de estas prácticas, con porcentajes que oscilan entre el 3 % y el 83 %, llegando incluso al 98 % si se consideran también las barandillas de la cama como medida de sujeción.
Sin embargo, no existen estudios que demuestren que las sujeciones reduzcan el riesgo de caídas. Por el contrario, está ampliamente demostrado que un uso inadecuado o prolongado puede tener consecuencias negativas para la persona.

IMPACTO EN LOS CENTROS
En las personas mayores, las sujeciones pueden generar más problemas de los que resuelven, dando lugar a complicaciones graves e incluso mortales.
Promover alternativas constituye un paso fundamental para garantizar una atención de calidad, segura tanto para el residente como para el propio centro.
ANCELIA EN ACCIÓN
ANCELIA ayuda en la atención de residentes con un alto nivel de riesgo, asumiendo parte de la vigilancia que normalmente realiza el personal de forma presencial y permitiendo dedicar más tiempo a los cuidados directos e indirectos de cada residente. De este modo, es posible reducir de forma concreta la necesidad de recurrir a medidas de sujeción.
Además, al permitir al personal monitorizar en tiempo real el estado de los residentes a distancia, ANCELIA reduce la incertidumbre y favorece la confianza para evitar que las sujeciones sean la única solución posible, haciendo que el equipo se sienta igualmente respaldado, incluso en el caso de residentes con trastornos del comportamiento.
Y, cuando el uso de una sujeción resulta estrictamente necesario, la monitorización remota permite:
- realizar los controles periódicos necesarios;
- detectar de inmediato posibles situaciones de riesgo y facilitar una intervención rápida, por ejemplo cuando una medida de sujeción no está correctamente aplicada.
MEJORA LA CALIDAD DE VIDA DE TUS RESIDENTES. MEJORA TU PROGRAMA DE CAMBIOS POSTURALES.
Cuando se trata de personas mayores y de residentes con movilidad reducida o alteraciones neuromotoras, la aparición de lesiones por presión es muy frecuente y puede comprometer gravemente su estado de salud.
EL CONTEXTO
En las residencias de mayores, las estadísticas indican que el 10 % de los residentes presenta lesiones por presión. La prevención y el tratamiento de este problema requieren un importante esfuerzo organizativo en términos de recursos humanos, materiales y tecnológicos.

IMPACTO EN LOS CENTROS
Prevenir la aparición de lesiones por presión no solo es esencial para proteger la salud de cada residente, sino que también representa un factor clave para optimizar los costes asistenciales del centro, al reducir el uso de medicamentos y productos sanitarios.
ANCELIA EN ACCIÓN
ANCELIA monitoriza de forma continua la presencia y la postura del residente en la cama, ayudando al personal cuando es necesario realizar movilizaciones o cambios posturales.
ANCELIA puede enviar recordatorios cuando un residente permanece demasiado tiempo en la misma posición, notificando:
- la falta de movilidad del residente antes de la aparición de enrojecimientos cutáneos;
- la necesidad de intervenir cuando un cambio postural se ha olvidado o no ha sido comunicado durante el relevo del turno;
- la existencia de hábitos posturales inadecuados cuando el residente vuelve a adoptar una posición incorrecta poco después de haber sido recolocado.
Además, gracias a sus análisis, ANCELIA ofrece un informe detallado sobre la evolución de las posturas adoptadas por el residente en la cama, facilitando la identificación de posibles alteraciones posturales.
UNA ATENCIÓN ADAPTADA
A CADA RESIDENTE.
En el caso de residentes con enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia, es aún más importante ofrecer una atención personalizada que identifique y responda a las necesidades específicas de cada persona.
EL CONTEXTO
Se estima que en el mundo hay alrededor de 46 millones de personas con algún tipo de demencia, de las cuales entre el 50 % y el 60 % padecen enfermedad de Alzheimer. Debido al envejecimiento de la población, las previsiones para 2050 son preocupantes: 130 millones de personas, es decir, 1 de cada 85 habitantes.
Trabajar para gestionar de la mejor manera lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido como «una prioridad de salud pública» es, sin duda, un objetivo fundamental para quienes trabajan en el ámbito sociosanitario.

IMPACTO EN LOS CENTROS
En comparación con otros residentes, las personas con enfermedad de Alzheimer requieren un mayor esfuerzo por parte del personal asistencial.
En un contexto en el que las residencias afrontan una escasez de profesionales cualificados y una proporción insuficiente entre personal y residentes, atender estas necesidades específicas representa un reto que no puede subestimarse.
ANCELIA EN ACCIÓN
En la atención a personas con demencia, la experiencia del personal es esencial. En este contexto, ANCELIA se convierte en un aliado estratégico que permite:
- observar a los residentes a distancia y detectar de forma precoz posibles señales de crisis antes de que evolucionen hacia situaciones más graves;
- garantizar la protección y la seguridad de todos los residentes, facilitando intervenciones rápidas y específicas cuando se producen conductas problemáticas asociadas a la enfermedad de Alzheimer;
- mejorar la calidad de la atención, permitiendo al personal trabajar con total seguridad incluso en situaciones complejas;
- compensar las dificultades derivadas de la limitada capacidad de comunicación del residente, proporcionando datos objetivos sobre su estado.